Nuestra historia de amor con el mar es propiciada por nuestro padre y los documentales de J. Ives Cousteau

Me llamo Sebas Solans, propietario del centro de buceo, y os voy a contar mi historia de amor con el mar y el buceo en Tossa de Mar, tranquilos, ¡brevemente!

Ver a mi padre montar su equipo antes de saltar al agua en su curso de Buceador 2 Estrellas para realizar un buceo en la Costa Brava, lo que vendría a ser un Advanced Adventurer, creo que es lo que más recuerdo de cuando era pequeño... a partir de ese momento no pude parar de ver documentales de Jacques-Ives Cousteau en nuestro vídeo VHS. Esta foto es del verano del 1.986, yo tenía 9 años.

No recuerdo muy bien cuando fue mi primer buceo (bautizo de mar), que lógicamente realicé con mi padre, en la zona de Tarragona, debería tener 11 ó 12 años. Pero a los 14 años realicé el curso de iniciación al buceo, y descubrí, aunque en ese momento no lo debería saber, ¡que tendría la gran suerte de dedicarme al mejor trabajo del mundo y poder bucear en la Costa Brava a diario! También aprendí, eso sí me di cuenta al momento, como no se hacen las cosas, como no se debe tratar a la gente y lo importante de ser un buen profesional. Realmente mi curso de iniciación fue un desastre en todo lo relacionado con mi instructor... y eso que en esa edad tampoco me debería fijar en muchas cosas... aunque para verlo de otra manera, en esa época el buceo era un complemento al trabajo de uno, y no existía el oficio de INSTRUCTOR DE BUCEO.

 

En el año 2.000, fue un año muy especial para mi por dos motivos: me convertí en instructor y montamos un centro de buceo, yo tenía 21 años. 
Este año, mis padres y yo, decidimos iniciar una aventura muy loca, abrir "l'Àmfora centre d'immersió", un centro de buceo/escuela de buceo totalmente diferente a todo lo que existía en la Costa Brava. Los centros de buceo en esos momentos eran más bien "chiringuitos", sin apenas instalaciones y muchos de ellos sin servicio de guía... te llevaban con barco a un punto de buceo y allí te lanzabas, lo que pasara a partir de ese momento, ya era cuestión de tus habilidades o tu espíritu de supervivencia. 
Empezaba internet, aunque la gente te encontraba mediante el boca-boca o por las "Páginas amarillas", pero la versión libro que en todas las casas teníamos. Unos años después de abrir, fuimos de los primeros centros de buceo en tener página web... ¡costaba llegar a entender para que servia una página web! pero estábamos hartos de enviar cartas, sí, las que van con sello... 

Nos trataron de locos al abrir un centro de buceo situado a 1km de la playa y con unas instalaciones tan grandes... yo también lo llegué a pensar eso en varias ocasiones... nadie apostó por nosotros, o casi nadie. 

Hoy en día sonreímos cada vez que contamos esta historia, poca gente hubiera dicho que estaríamos abiertos y funcionado 21 años después de ese 1 de junio del año 2.000, y convertidos en uno de los centros de buceo referencia en la Costa Brava. Pero nuestra familia fue constante y pasito a pasito nos hicimos grandes y fuertes. 
Actualmente con mis padres jubilados, dirijo yo el centro de buceo. Un gran legado y lleno de responsabilidad. 

Esta foto es del primer aniversario. El buceo en Tossa de mar empezaba a ser una forma de ganarte la vida. 

 

Familia de l'Àmfora

Pues aquí hemos llegado, empezamos nuestra 21 temporada, y os aseguro que con la misma ilusión de siempre, os lo aseguro. Buceo en Tossa de Mar a diario, y nunca he llegado a decir que los hago menos de los que me gustaría. 
L'Àmfora es más que un negocio, ha sido el proyecto de vida de la familia Solans, que nunca ha parado de mejorar, crecer, adaptarse al momento, hacerse mayor pero no viejo, aprender, evolucionar, ... hemos sacrificado mucho para estar hoy aquí, pero el camino ha sido brutal y lleno de clientes que se han convertido en amigos que nos han visto crecer literalmente. 

En esta foto de nuestra 20 temporada hay 3 generaciones de Solans, los pequeños, mis hijos, Marc i Maia, todavía ni bucean, nunca sabremos a día de hoy si serán la tercera generación en llevar este maravilloso estilo de vida, pero estamos seguros que serán unos grandes amantes del mar y los océanos de todo el mundo, los conservarán y protegerán, como yo lo aprendí de mis padres.
L'Àmfora es la família Solans.