Buceo bajo hielo

Todos los años nos vamos a bucear al Pirineo en invierno

 

Dependiendo de las nevadas de cada año, organizamos un fin de semana en febrero o marzo para ir a bucear bajo hielo, en el Pirineo aragonés. Nuestra amistad con un biólogo de la zona de Huesca nos permite preparar una de las actividades que atrae a más gente de la que nos pensamos.  

La verdad es que el buceo bajo hielo a primera vista no aparece en ningún ranking de actividades a realizar de ninguna persona con dos dedos de frente. Pero para muchos buceadores en el momento que se les presenta la oportunidad de realizar esta actividad bajo el hielo se sienten atraidos por motivos muy diversos. Y la verdad, es espectacular estar bajo una gran capa de hielo con la luz suave que penetra y ver las burbujas con aspecto de mercurio buscando una salida para llegar a la superficie ¡es un lugar ideal para realizar fotos/videos o simplemente estar un tiempo observando el hielo que nos cubre! 

Al organizarlo con un club de la zona de Huesca, amigos nuestros, ir con un grupo numeroso (20 personas máximo) y mover nuestros equipos de alquiler, el precio de la actividad es relativamente bajo, unos 65 euros aproximadamente.  

 

Este precio incluye una noche de pensión, un buceo con equipo completo (y traje seco) de alquiler y dirección por parte de guias de la zona. En la misma mañana del buceo, después del desayuno, se realiza una pequeña clase teórica sobre el buceo en altitud y bajo hielo.  

Los participantes que quieren son presentados y agrupados en coches particulares para reducir el coste de la gasolina hasta Jaca. 

Es una actividad que nos presenta la oportunidad de pasar un fin de semana distinto y conocer a buceadores que son adictos a este grandísimo deporte como nosotros. 

Contacta con l’Àmfora para que te facilitemos más información de fechas, requisitos, plazas disponibles, ...

 Ibones de Aragón

 

Ibón es el nombre que recibe un lago en alta montaña en la zona de aragón.

Buceamos en esta zona por su facilidad de transportar los equipos hasta la misma orilla del ibón y por la gran amistad que nos une a un biólogo de la zona que nos ayuda y facilita la motosierra, las cuerdas y toda su experiencia en este tipo de buceo.

El agua de un ibón suele estar cercana a los 4ºC, cosa que origina que tengamos que bucear con traje seco y guantes muy gruesos, de unos 7mm (manoplas).

La capa de hielo que cubre un ibón en los meses de febrero a marzo suele ser de unos 40-50cm de grosor. Para realizar el pertinente agujero, para acceder al agua, se utiliza una motosierra y unos picos. El agujero es triangular para poder salir de él con más facilidad.

Cada inmersión es con un grupo de máximo 6 buceadores que van sujetos a unas cuerdas que nos marcan el retorno hasta la salida del hielo (el agujero).

Hay varios ibones en la zona, y dependiendo del tiempo atmosférico y la cantidad de nieve en los caminos, podemos realizar uno u otro. Todos son espectaculares pero hay algunos poco conocidos, que si podemos realizar, hay arboles enteros caídos y se puede pasar entre ellos. Una estampa más que increible.